Si aprovecha la fuerza lunar en la jardinería, mejorará los resultados de floricultura y de los cultivos. Además disfrutará de un exuberante oasis verde y de una buena cosecha.
El invierno está llegando a su fin, la primavera poco a poco se aproxima y el sol ya empieza a calentar. Este es el momento ideal para comenzar a preparar el jardín, para planear los frutales, el huerto y los cultivos. Desde hace siglos muchos agricultores y jardineros tienen en cuenta la influencia de la luna sobre el cultivo de plantas y se rigen en sus labores por el calendario lunar. Si incorpora en sus planes estos conocimientos, su jardín se convertirá en un oasis verde y además le recompensará con una buena cosecha de frutas y hortalizas.
Cada vez son más las personas que se interesan por este tema y utilizan el calendario lunar como un punto de partida y una guía indispensable en sus tareas de jardinería. El calendario lunar ofrece la posibilidad de conocer, comprender y aprovechar al máximo las influencias lunares para mejorar el crecimiento de las plantas y así facilitar y beneficiar las tareas de horticultura y de jardinería en general.
Elija la fase lunar adecuada
Uno de los parámetros claves del calendario lunar son las fases lunares. La luna necesita un período de aproximadamente 29 días para orbitar una vez alrededor de la Tierra. Dependiendo de la constelación con el sol y la Tierra, el satélite terrestre en su fase de luna nueva apenas es visible, en la fase de luna creciente se muestra en forma de hoz abierta hacia la izquierda, la luna llena aparece como un disco brillante y la luna menguante vuelve a aparecer en forma de hoz, esta vez abierta hacia la derecha.
Con la luna nueva las plantas empiezan a movilizar sus fuerzas de crecimiento y se preparan para un nuevo comienzo. El flujo de la savia se concentra en la raíz y en las zonas bajas de la planta. En esta fase de reposo y regeneración todos los trabajos que apoyen el proceso de recuperación y renovación son muy beneficiosos. Por lo tanto, los días de luna nueva son ideales para podar árboles y arbustos, quitar hojas y ramas secas y recortar las plantas para que crezcan más sanas.
En la fase de luna creciente el flujo de la savia comienza a ascender y eso acelera sobre todo el crecimiento de las plantas al ras del suelo. Ahora es recomendable sembrar, por ejemplo, remolachas, coliflor, espinacas, lechuga, pepinos, melones, sandías y col. También es un buen momento para fijar árboles y arbustos y volver a sembrar el césped.
El biorritmo de las plantas
En los días de luna llena la fuerza de crecimiento de las plantas alcanza su punto culminante. Es cuando más savia acumulan en sus tejidos y el flujo asciende y se concentra en los tallos, ramas y copas de los árboles y en las hojas de frutas y flores. Aproveche la fase de luna llena para aplicar abonos y fertilizantes, pues en ese periodo absorberán los nutrientes de manera óptima. Especialmente el principio de esta fase lunar es ideal para sembrar habas, judías y guisantes. Bajo ninguna circunstancia, sin embargo, es recomendable cortar o podar las plantas en esos días, pues les causaría grandes daños y perjudicaría su crecimiento a largo plazo.
En la fase de luna menguante el flujo de la savia comienza a descender y se concentra en las raíces, los tallos y las zonas bajas de las plantas. Esta fase lunar fomenta el crecimiento subterráneo y es por eso recomendable sembrar bulbos y tubérculos, tal como cebollas, patatas, rábanos, zanahorias o apio. En estos días podrá cortar ramas, podar árboles y arbustos y eliminar las malas hierbas de raíz.
Tenga en cuenta la posición de la luna
Además de las fases lunares, la posición del satélite terrestre también es una variable muy importante en el calendario lunar. A medida que la luna completa su órbita alrededor de la Tierra en cerca de 29 días, va cruzando al mismo tiempo los doce signos zodiacales y cambia de un signo a otro a un ritmo de aproximadamente dos o tres días.
Aparte de la fase lunar y la posición de la luna en un signo zodiacal, también el elemento al que pertenece el signo en cuestión es de particular importancia para establecer un calendario lunar preciso. Cada uno de los doce signos zodiacales está asignado a uno de los cuatro elementos: fuego, tierra, aire y agua. Los signos de fuego son: Aries, Leo y Sagitario; los de aire: Géminis, Libra y Acuario; los de tierra: Tauro, Virgo y Capricornio y los de agua: Cáncer, Escorpio y Piscis.
Cuando la luna pasa por un signo de fuego, esa constelación influencia positivamente la maduración se frutas y el desarrollo de semillas. Es, por lo tanto, buen momento para la cosecha de frutas, hortalizas y de frutos secos. Esos días son además especialmente favorables para la recolección de las hortalizas que se desee almacenar, como por ejemplo, patatas, cebollas y zanahorias. Los días bajo la influencia del elemento de fuego son también muy provechosos para la eliminación de las malas hierbas y para podar y fijar árboles, arbustos y frutales.
Los cuatro elementos
En su tránsito por un signo de tierra la luna potencia el crecimiento subterráneo y eso favorece en primer lugar el desarrollo de las raíces y de las zonas bajas de las plantas. Este periodo, sobre todo si la influencia parte del signo de Capricornio, es muy propicio para sembrar bulbos, tubérculos, col y legumbres. Es buen momento también para plantar frutales, árboles y arbustos.
Cuando la luna cruza los signos de aire potencia especialmente el progreso de la floricultura. En esa fase es recomendable dedicarse sobre todo al cuidado de las flores y de las plantas ornamentales. En los días de Géminis se deben aplicar abonos y fertilizantes en abundancia, eso beneficia notablemente la floración. Plantar flores y arbustos trepadores también dará muy buenos resultados en esa constelación.
Los días en los que la luna cruza por un signo de agua incrementan el progreso y crecimiento de las plantas y verduras de hojas gruesas. En esa fase será muy exitoso sembrar repollo, coliflor, espinacas y lechuga. Los días bajo la influencia de Cáncer son los más favorables para regar las plantas copiosamente.