Cómo alcanzar sus buenos propósitos

Ya han pasado los primeros meses del año 2011 y es tiempo de preguntarse: ¿Cuáles de los buenos propósitos de principios de año hemos sido capaces de cumplir? ¿Y cómo podemos motivarnos para conseguir nuestras metas a lo largo del año?

¡El tiempo pasa volando! El verano se acerca a pasos agigantados y estos dos meses nos ofrecen la última oportunidad de realizar y efectuar nuestros buenos propósitos de principios de año. Pero como ya dijo en su día el famoso escritor irlandés George Bernard Shaw: «El camino al infierno está empedrado de buenas intenciones». Y de hecho, es mucho más difícil cumplir sus propósitos que formularlos. Pero si se siguen unas cuantas reglas, puede ser más hacedero de lo que piensa.

En primer lugar, debe preguntarse por qué empezó el año con buenos propósitos y por qué eligió ciertos objetivos. ¿Fue sólo porque ya es una costumbre y todo el mundo lo hace? En ese caso, lamentablemente, la posibilidad de conseguir sus propósitos es muy limitada, ya que en el fondo acepta las cosas tal como son y puede vivir bastante bien con la situación actual. No existe en su subconsciente ninguna razón que forzosamente haga necesario un cambio.

Sin embargo, si sus buenos propósitos de principios de año, se basan en un ferviente deseo interior, si se siente bastante descontento con algún aspecto de su vida y desea llevar a cabo algunos cambios, para poder ser de nuevo feliz, entonces sus posibilidades de conseguir lo que se propuso son muy buenas. Sólo el que tiene verdadera necesidad de acción está lo suficientemente motivado para llevar a cabo los cambios necesarios.

Pero eso no es todo, pues debe tener en cuenta desde el principio, que aunque su motivación sea muy buena, la mayoría de los buenos propósitos no se cumplen, porque sencillamente hay que trabajar muy duro y con gran constancia para llegar a donde se desea. Hay que motivarse continuamente e invertir mucha energía en ello, y ese nivel de compromiso suele ser difícil de mantener a lo largo del año. Con algo de tesón y siguiendo los diez consejos a continuación le resultará más fácil.

  1. Formule sus metas personales

Pregúntese al principio qué es lo que desea cambiar y cuáles son sus concretas metas. El establecimiento de objetivos es una práctica esencial para conseguir sus propósitos. Al saber exactamente lo que queremos lograr, podemos planear mejor y utilizar nuestra energía en consecuencia. Más que eso, un objetivo bien configurado puede ser muy motivador. Si desea perder peso, debe decidir exactamente en cuanto tiempo desea perder cuantos kilos. Si lo que quiere es dejar de fumar, debe fijar el día exacto en el que quiere estar libre de este vicio. Hoy en día muchos motivadores están convencidos de que podemos perseguir varias metas a la vez y tener éxito en todas, pero sólo si nuestros distintos objetivos no son contradictorios ni se bloquean mutuamente. El truco es dedicarse cada día a por lo menos uno de estos objetivos.

  1. Analice sus motivos

Tómese tiempo y analice a fondo qué es lo que molesta de la situación actual: ¿Se siente incomodo con su estado físico y le disgusta mirarse al espejo? ¿No le agrada ir a la piscina, porque piensa que todo el mundo se le queda mirando? ¿Tiene la sensación de que le falta el aire al subir las escaleras? ¡Piense detenidamente en cómo estos factores afectan negativamente su vida y su bienestar!

  1. ¡No deje para mañana lo que pueda hacer hoy!

Si ha tomado la decisión de hacer todo lo necesario para cambiar su actual situación y tiene verdadera voluntad de hacerlo, debería poner manos a la obra lo antes posible. Estudios han demostrado que la probabilidad de conseguir sus objetivos depende de comenzar a realizarlos en los primeros tres días después de haberlos fijado. Si se espera más tiempo, se pierde el enfoque y al final se acaban descartando los planes. Por lo tanto, es esencial que elimine las chucherías y los cigarrillos inmediatamente.

  1. Hágase una lista de control

Descubra con qué método podría ser más fácil para usted alcanzar sus metas – para cada persona hay una solución individual. Para no perder la visión de conjunto es recomendable que se haga una lista de dos columnas, en una apunta las cosas que debe hacer y en la otra lo que está prohibido. Recomendable sería, por ejemplo, comer saludablemente y andar más, mientras que comer ante el televisor o coger el ascensor estaría en la columna de las cosas prohibidas. Deberá actualizar esta lista cada semana y diariamente deberá comprobar, si ha seguido sus propios consejos.

  1. Divida sus objetivos en una serie de hitos

Los objetivos que haya formulado deberán ser sensatos y realizables, si se exige demasiado o tiene metas inalcanzables perderá en seguida la motivación. Si, por ejemplo, se ha propuesto perder diez kilos en siete días, esa meta será muy difícil de alcanzar y en poco tiempo se sentirá frustrado y abandonará su propósito por completo. Sin embargo, si se propone perder dos kilos por semana, es mucho más probable que lo consiga y se siente satisfecho con lo logrado. Si una de sus metas es hacer más ejercicio, es poco sensato empezar con un programa muy exigente, acabará agotado y perderá en seguida las ganas. ¡Póngase metas realistas y disfrute de los pequeños éxitos!

  1. No deje de divertirse y disfrutar

Si en algún momento tiene una recaída, no sea demasiado duro consigo mismo. Pero tampoco se lo tome a la ligera, y no pierda de vista su objetivo, ni tampoco cancele sus planes. No empiece a dudar de sí mismo y recupere su confianza concentrándose en lo que ya ha logrado. Si ha cometido algún pequeño pecado, ha fumado algún cigarrillo o no ha podido resistir la tentación de un pedazo de tarta, eso no significa que no pueda seguir adelante con sus propósitos. Es incluso recomendable que se recompense cuando haya alcanzado uno de sus hitos. Si ha conseguido pasar una semana sin fumar o en ese mismo tiempo a perdido dos kilos, podría comprarse un par de zapatos nuevos o algún artículo de cosmética o perfumería…

  1. No se rinda ante las dificultades

Tendrá fases en las que le parezca imposible seguir adelante con su propósito, pensará que a pesar de su gran esfuerzo no avanza notablemente, le faltará la motivación y habrá incluso momentos de frustración. No sea impaciente ni se compadezca, recuerde que Roma tampoco se construyó en un día. En todos los procesos hay etapas de aceleración y periodos de consolidación – es un ritmo completamente normal, y no hay más remedio que aceptarlo. El hecho de que las cosas no vayan cómo usted lo desea, no significa que sus esfuerzos sean en vano. No abandone su camino e intente seguir adelante, pero si es necesario corrija un poco la dirección y busque el apoyo de su pareja o amigos.

  1. ¡Sin dolor no hay ganancia!

La motivación personal es un factor esencial para lograr sus propósitos y no perder las ganas de luchar por alcanzar sus hitos. Pero además también tendrá que poner bastante esfuerzo y tesón para llegar a la meta. Igual que las tareas en otras áreas de la vida, realizar y efectuar sus buenos propósitos es una labor dura y ardua, que requiere grandes esfuerzos y mucha fuerza de voluntad. Si alguien dice lo contrario, habrá que poner en duda su honestidad.

  1. La disciplina vendrá por sí sola

Es decisivo que no piense ya antes de empezar, que lo que se ha propuesto no lo va a lograr. Es importante que tenga confianza en sí mismo y que no ponga en duda su capacidad de reunir la disciplina necesaria para conseguirlo. Además no es sólo la disciplina, la que determina el éxito o el fracaso de un proyecto, sino el establecer buenas costumbres en su vida. La disciplina la controlamos conscientemente, mientras que el 95 por ciento de nuestras acciones las realizamos de manera inconsciente, y son el resultado de costumbres aprendidas. Según estudios recientes una actividad se convierte en costumbre, si la repetimos durante 21 días seguidos. Después de tres semanas ya realizará sus nuevas actividades de manera automática e inconsciente y establecerá así buenas costumbres.

  1. Imagine su futuro

Piense regularmente en el cambio que dará su vida cuando consiga sus propósitos. Imagine que bien se sentirá, si puede lucir una figura esbelta cuando vaya a la piscina o la playa con su pareja. Considere que gran alivio será subir las escaleras sin que le falte el aire. Podría incluso anotar sus ideas, o escribir un pequeño ensayo de cómo su vida evolucionará positivamente, si de hecho consigue lo que desea. Piense en los próximos meses y años e imagínese como será entonces la vida para usted, si es capaz de alcanzar sus propósitos y mejorar su situación. Su nueva imagen e historia de éxito le darán nueva fuerza, empuje y motivación.

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