De lo que son capaces estas misteriosas sustancias y donde se encuentran.
Si se interesa por la salud antes o después descubrirá el tema de los “antioxidantes”. Así se llaman las substancias naturales que presuntamente protegen a las células del cuerpo de efectos perjudiciales. Son capaces de prevenir o al menos retardar la oxidación y por tanto cumplen una función importante para el organismo. Los antioxidantes además de protegernos de enfermedades, entre ellas el cáncer, retrasan también el proceso de envejecimiento, por lo cual son importantes fuentes de rejuvenecimiento.
Un estilo de vida poco saludable y agitado, una alimentación desequilibrada llena de conservantes y reforzantes de sabor, el abuso del alcohol, el estrés y el tabaco son las principales causas para los procesos físicos conocidos como “estrés oxidativo”. Así es como se producen los radicales libres, que pueden dañar nuestras células si aparecen en gran cantidad. La radiación electromagnética que emiten ciertos aparatos, como por ejemplo televisores, ordenadores o teléfonos móviles, también es un factor que aumenta notablemente el número de radicales libres presentes en nuestro organismo.
Estrés oxidativo y envejecimiento celular
Desde el punto de vista químico los radicales libres son moléculas que poseen un electrón desapareado y que por eso tienen que quitarle un átomo a la molécula vecina. Esta molécula a su vez le quita un átomo a la próxima y así sucesivamente. Así comienzan las reacciones en cadena que producen un gran número de radicales libres y dañan las células.
El estrés oxidativo determina por tanto la rapidez de nuestro envejecimiento, sobre todo con respecto a los tejidos y órganos. Los científicos llevan ya tiempo investigando los efectos del estrés oxidativo y su papel en la patogénesis de enfermedades como las cataratas, diferentes tipos de alergias, Alzheimer, daños genéticos o enfermedades cardiovasculares.
Los antioxidantes como factor protector
Los antioxidantes debido a su estructura química tienen la capacidad de unirse a los radicales libres, neutralizar sus efectos nocivos y restablecer así el equilibrio en el cuerpo. Al unirse a los radicales libres hacen de ellos moléculas estables e inofensivas para el organismo. Gracias a los antioxidantes se evitan las perjudiciales reacciones en cadena y se reduce significativamente la cantidad de radicales libres en el organismo humano. Las células dañadas se pueden reparar y así mejora nuestra salud.
La mayoría de los antioxidantes se ingieren con la comida, por lo tanto es muy importante llevar una dieta equilibrada, y prestar especial atención al consumo de alimentos con efecto antioxidante.
¿Dónde se encuentran los antioxidantes?
Que los antioxidantes son muy útiles para la salud es indiscutible. El cuerpo necesita estas sustancias bioactivas para neutralizar los efectos negativos de los radicales libres. La mayor cantidad de antioxidantes naturales se encuentran en alimentos como el ajo, los tomates, los frutos secos, las semillas de lino, el café, el té verde, las bayas, las uvas y las manzanas, pero también en algunas plantas medicinales e incluso en el chocolate o el vino tinto.
También hay varias sustancias vegetales que tienen propiedades antioxidantes, como los flavonoides, que están presentes en las cerezas, las fresas, el repollo rojo y la berenjena. Otro grupo importante son los sulfuros, que se encuentran en el ajo, el cebollino y la cebolla, así como los polifenoles del vino tinto. Por último hay que nombrar el licopeno que es una valiosa e importante sustancia de los tomates.
Complementos alimenticios como solución de emergencia
Las vitaminas C y E, así como los elementos traza selenio y zinc, las coenzima NADH y Q 10 (ubiquinona 10) y ciertos aminoácidos son protectores antioxidantes. Las sustancias antioxidantes de muchas frutas y verduras se encuentran justo debajo de la cáscara. Es por tanto aconsejable comprar productos de temporada y consumirlos frescos.
Si no conseguimos injerir suficientes antioxidantes a través de la alimentación, existe la posibilidad de tomar complementos alimenticios, aunque los expertos no están del todo seguros de su eficacia. En cualquier caso, para mantenerse en forma y conservar su bienestar, los antioxidantes no deben faltar en ninguna dieta o estilo de vida saludable.