Ángeles – nuestros fieles acompañantes celestes

¡Así es cómo los seres alados nos ayudan en la toma de decisiones!

Desde tiempos inmemoriales la humanidad cree en la existencia de los mensajeros celestes. Entre las representaciones más antiguas que se han encontrado de ellos están las de Mesopotamia, que datan del tercer milenio a.C. Los egipcios también compartían esta creencia, como lo demuestran, por ejemplo, las imágenes del sarcófago de Tutankamó. Los asirios llevaron sus ideas de los seres celestes a la antigua Grecia y desde allí llegaron al Imperio Romano. El nombre de ángel se deriva de la palabra griega “angelos”, que significa “mensajero”. Los ángeles se conocen en muchas culturas y son de particular importancia para las religiones monoteístas, como el judaísmo, el cristianismo y el islam. Pero no hay que pertenecer a ninguna de estas religiones, para creer en ellos.
Aunque los conceptos sobre los ángeles pueden variar mucho, siempre se describen como seres que habitan en otras esferas, que representan la gracia divina y que tienen poderes que van más allá de nuestra imaginación. A pesar de que supuestamente pueden tomar cualquier forma, los mensajeros celestes no eligen aparecer ante nosotros como seres físicos, sino más bien en forma de luz, como sonido esférico o un suave soplo de aire.
Las personas que han experimentado algún tipo de encuentro con ellos, afirman en la mayoría de los casos, que estos no han sido físicos. Los mensajes de los ángeles suelen manifestarse a través de los sentimientos o pensamientos y aparecen en forma de idea espontanea o de una sensación repentina.

¡Preste atención a los acontecimientos casuales!

Muy a menudo nuestros contactos con los seres alados se muestran en situaciones que parecen ser hechos ocasionales del azar. Puede darse el caso que tratando de resolver un problema abramos un libro de manera inconsciente y que encontremos ahí la solución que buscábamos. Al parecer es una casualidad, pero es mucho más probable que se trate de una inspiración divina, proveniente de un ángel.
Por lo tanto, los mensajeros celestes pueden fungir como asesores transcendentales cuando tenemos que tomar una decisión importante. Eso es algo que ha experimentado Carolina y que ahora puede confirmar: “Yo estaba contenta con mi puesto de trabajo, pero recibí una oferta muy tentadora de una empresa competidora. Allí me prometían mejor posición y bastante más salario. Me sentí honrada y me puse a pensarlo, pero tuve una mala corazonada, así que decidí no aceptar. Unas cuantas semanas más tarde me enteré que esa empresa había entrado en quiebra y que tuvieron que despedir a toda la plantilla. Hoy estoy convencida que fue un ángel el que me advirtió en ese momento.”

Si se encuentra en una encrucijada y se enfrenta a una decisión importante, debería relajarse y dejarse guiar por la intuición. En un estado de relajación es más fácil recibir los mensajes celestes. Escuche su voz interior – sin importar de qué tipo de problema u obstáculo se trate.

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