¿Nos guían los ángeles al más allá?

Las experiencias cercanas a la muerte, llamadas ECM, se consideran como prueba de la vida después de la muerte. Para muchas personas son además un indicio para la existencia de los mensajeros alados.

El término ECM resume todas las experiencias que hacen las personas al encontrarse al borde de la muerte. Las similitudes de los testimonios de las personas, que después de un accidente o de una grave enfermedad han estado a punto de morir, son tan grandes, que los defensores de la vida después de la muerte y de la supervivencia del alma las han tomado como pruebas de que realmente existe el más allá. Los testimonios de quienes estuvieron al borde de la muerte y regresaron son muy numerosos y las experiencias que describen tienen mucho en común, a pesar de proceder de personas de diferentes culturas, nacionalidades, creencias y afiliaciones religiosas.

De qué tipo de experiencia se trata nos explica Carlos de Fuerteventura en su testimonio: “Me encontraba descendiendo por un túnel, al final del túnel había una luz y allí pude ver a mi madre. Ella me estaba esperando y me invitó a acompañarla. Me sentía seguro, ligero, alegre y libre de preocupaciones. Entonces oí una voz que me decía que no podía dejar solos a mi mujer y a mis hijos. La luz se oscureció, comencé a sentirme pesado y después de desperté…”

En muchos estudios y encuestas sobre este tema se ha demostrado que la mayoría de las personas con ECM han pasado por un túnel oscuro y que al final de ese túnel había una luz que les atraía. A pesar de que se sentían a gusto y felices al cruzar el túnel, sin embargo, hubo algo que les impidió seguir adelante y tuvieron que regresar a su propio cuerpo.

Los parapsicólogos explican este fenómeno con la transición del alma, que, según ellos, no tiene lugar de manera espontanea ni repentina, sino que antes de cruzar al otro lado, permanece cerca del cuerpo durante un tiempo después de que este ha muerto. Si durante ese periodo de tiempo se consigue una reanimación, el alma tiene que regresar al cuerpo y la persona vuelve a la vida.

Los fallecidos nos dan la bienvenida

Aproximadamente dos tercios de las personas examinadas en los estudios de ECM, afirmaron que en la fase de transición entre la vida y la muerte hubo encuentros al final del túnel con familiares y amigos fallecidos, que les daban la bienvenida y les invitaban a seguirles al más allá. Este fenómeno ya lo hemos tratado detalladamente en otras ediciones de astroplus. Pero lo que no habíamos mencionado en los artículos anteriores, es que en los encuentros al final del túnel, en la situación al borde de la muerte, no sólo había seres conocidos y familiares fallecidos esperando a las almas en transición.

Joaquín de Huelva describe su experiencia cercana a la muerte, después de una enfermedad muy grave, de la manera siguiente: “Al final de lo que parecía un tubo oscuro, apareció una luz brillante y vi como esa luz se movía como un ser vivo. Ese ser de luz me hablaba con gran amabilidad y yo me sentía acogido, relajado, seguro y despreocupado en su presencia. Me hubiera gustado permanecer allí para siempre, pero noté una fuerza que me tiraba hacia atrás y de repente me encontraba de nuevo en mi cuerpo. Desde esa experiencia ya no tengo miedo a la muerte.”

Alrededor del cincuenta por ciento de las personas con ECM, mencionan encuentros con estos seres de luz, y cada cuarta confirma que hablaron con ellos. Joaquín está seguro de que los seres de luz, con los que él mismo entró en contacto, son ángeles.

Esa idea realmente no se puede descartar, si se tiene en cuenta, que el término “ángel” se deriva de la palabra griega “angelos” y significa embajador o mensajero. Esa expresión describe muy bien las principales funciones de los ángeles, ya que, de hecho, son emisarios entre la Tierra y el cielo, entre este mundo y el más allá.

Los seres de luz nos reciben

El cargo de mensajero es una de las características que se atribuyen a los ángeles desde los tiempos más remotos y que se mencionan desde hace miles de años en muchas culturas y diferentes religiones. Desde tiempos inmemoriales la humanidad cree en la existencia de estos embajadores celestes. Entre las representaciones más antiguas, que se han encontrado de ellos, están las de Mesopotamia, que datan del tercer milenio a.C. Los egipcios también compartían esta creencia, lo que demuestran las imágenes con las que adornaban sus sarcófagos. En la antigua Grecia y el Imperio Romano la idea de los seres celestes era muy común. Para las religiones monoteístas, como el judaísmo, el cristianismo y el islam, los ángeles son de particular importancia y es imposible imaginarlas sin ellos.

Aunque en las distintas culturas y religiones los conceptos sobre los ángeles pueden variar mucho, siempre se describen como seres inmateriales o sobrenaturales, que habitan en otras esferas y forman parte del orden divino. Son portadores de mensajes y advertencias divinas, nos avisan de peligros inminentes y nos salvan de situaciones apuradas. Hay muchas personas, que a pesar de no pertenecer a ninguna comunidad religiosa, sin embargo, creen en los ángeles y en su naturaleza bondadosa.

Rosana de Cáceres está convencida de que fue un ángel, quien la recibió al final del túnel, cuando después de un accidente de equitación tuvo una ECM. “Me encontraba flotando en un túnel largo y sombrío, y veía una luz intensa al fondo. Cuando me acerqué, me di cuenta que la luz consistía en varios seres luminosos que brillaban con tanta intensidad que parecían un gran foco de luz y era difícil reconocer el contorno de cada uno. Uno de esos seres me recibió amablemente y me habló en un lenguaje que no era humano, sino una especie de sonido maravilloso, que yo, sin embargo, era capaz de entender. Su presencia produjo en mí una sensación de sosiego y felicidad. De repente algo me sacó del túnel y me alejó del gran foco de luz.”

El encuentro que tuvo Rosana con los seres de luz en su experiencia de casi-muerte, la convenció de que eran ángeles. “Para mí ya no cabe duda de que hay una vida después de la muerte y de que los ángeles verdaderamente existen.”

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